Muchas mujeres desconocen lo que revela el vello de los dedos de los pies

hacia la cicatrización.

 

Cuando una lesión permanece abierta durante mucho tiempo, empeora o parece no sanar, debe recibir atención.

 

Las heridas en dedos, pies o piernas que cicatrizan muy lentamente o no cicatrizan se encuentran entre las señales reconocidas de enfermedad arterial periférica.

Esto merece todavía más atención en personas con diabetes, porque la diabetes aumenta considerablemente el riesgo de enfermedad arterial periférica y también puede afectar la sensibilidad de los pies. La American Heart Association señala que las personas con diabetes y quienes fuman se encuentran entre los grupos con mayor riesgo de EAP.

 

Nunca ignore una herida que no esté cerrando adecuadamente.

 

Señal número 4: cambios en el color o aspecto de la piel

La circulación deficiente también puede modificar la apariencia de las piernas y los pies.

 

Pueden aparecer zonas más pálidas, azuladas o con cambios de color dependiendo de la posición de la pierna y de