la gravedad del problema.
La piel puede verse más brillante y las uñas crecen lentamente.
Aquí nuevamente encontramos la importancia de observar varias señales juntas.
Menos velo.
Piel más brillante.
Uñas que crecen lentamente.
Pie persistentemente frío.
Una herida que no sana.
Dolor al caminar.
Una sola de estas características puede tener distintas explicaciones.
Varias juntas merecen una evaluación profesional.
¿Por qué las mujeres deben prestar especial atención?
La enfermedad arterial periférica no es exclusiva de los hombres.
Afecta tanto a hombres como a mujeres y puede pasar desapercibida cuando los síntomas son leves o se atribuyen simplemente a cansancio, edad o problemas musculares.
La American Heart Association señala que las mujeres pueden desarrollar EAP y comparten factores de riesgo como edad, antecedentes familiares, diabetes, tabaquismo, hipertensión y colesterol elevado.
Por eso el mensaje no debería ser:
“Las mujeres sin vello en los dedos tienen mala circulación”.
Debería ser:
“Los