Laura continuó:
—Encontramos 4 transferencias que requieren explicación.
Vi cómo Renata apretó la mandíbula.
—¿De cuánto estamos hablando?
Laura puso una hoja frente a mí.
Casi 26 millones de pesos.
Dinero enviado desde cuentas destinadas a gastos de la casa hacia empresas vinculadas con familiares de Renata y, posteriormente, a cuentas en el extranjero.
La miré.
—¿Robaste dinero?
—No.
—Aquí están las transferencias.
—Puedo explicarlo.
Laura intervino.
—También tenemos facturas por servicios que aparentemente nunca se prestaron.
Renata empezó a respirar rápido.
—Alejandro, escucha.
—Te estoy escuchando.
—Era una inversión.
dinero.
—Nuestro dinero.
La miré durante varios segundos.
—No existe ningún nuestro.
Renata se derrumbó.
—Yo iba a ser tu esposa.
—Ya no.
Los agentes le pidieron que los acompañara para esclarecer las acusaciones y formalizar la denuncia.
Renata reaccionó con furia.
—¡Todo esto es por ella!
Señaló a Marisol.
—¡Esa mujer te está manipulando!