Solemos dar por hecho que nuestras uñas se mantendrán fuertes y saludables, hasta que un día comienzan a partirse, descamarse o romperse con el menor golpe. Aunque este tipo de problemas se asocia comúnmente con la apariencia, en realidad pueden ser una ventana hacia el estado general de nuestra salud.
Las uñas quebradizas pueden reflejar deficiencias nutricionales, deshidratación, malos hábitos cotidianos o exposición constante a agentes agresivos del entorno. Prestar atención a estas señales a tiempo permite corregir la causa antes de que se agrave, mejorando tanto el aspecto de las uñas como el bienestar en general.
A continuación revisamos las causas más frecuentes detrás de unas uñas frágiles, qué nutrientes podrían estar faltando y qué medidas prácticas puedes adoptar para recuperar su fortaleza de manera natural.
1. Deficiencias nutricionales que afectan a las uñas
Las uñas están formadas principalmente por queratina, una proteína estructural que necesita un aporte constante de vitaminas y minerales. Cuando la alimentación no cubre estos requerimientos, las uñas suelen ser una de las primeras zonas del cuerpo en manifestarlo.
Falta de biotina (vitamina B7)
La biotina es clave para conservar uñas, cabello y piel en buen estado. Su déficit puede hacer que las uñas se vuelvan delgadas, frágiles y propensas a partirse.
Algunos alimentos ricos en biotina son:
Huevos
Almendras
Coliflor
Queso
Champiñones
Camote o batata
Espinaca
Incluir estos alimentos de forma habitual puede contribuir a fortalecer las uñas con el paso del tiempo.
Deficiencia de hierro
El hierro es indispensable para producir hemoglobina, la molécula encargada de transportar oxígeno a todas las células, incluidas las que participan en el crecimiento de las uñas. Cuando el nivel de hierro es bajo, las uñas pueden volverse frágiles, quebradizas o adquirir formas poco habituales, como las llamadas uñas en cuchara.
Fuentes recomendadas de hierro:
Espinaca y otras hojas verdes
Carnes rojas magras
Lentejas y frijoles
Cereales fortificados
Si sospechas que tienes deficiencia de hierro, es fundamental consultar con un profesional de la salud antes de iniciar cualquier suplemento.
Consumo insuficiente de proteínas
Al estar compuestas de queratina, las uñas necesitan un aporte adecuado de proteínas. Cuando la ingesta es baja, su estructura se debilita, el crecimiento se hace más lento y aumentan las roturas.
Buenas fuentes de proteína incluyen: