Me temblaba la mano al extenderla hacia el lector.
Sonó un pitido. La puerta se abrió.
—No más bodas, Lucas —me dijo Patel con el ceño fruncido.
Asentí con la cabeza
Me temblaba la mano al extenderla hacia el lector.
Sonó un pitido. La puerta se abrió.
—No más bodas, Lucas —me dijo Patel con el ceño fruncido.
Asentí con la cabeza