PARTE 2: EL CONSEJO YA HABÍA VOTADO.

 

PARTE 2: EL CONSEJO YA HABÍA VOTADO.

Veintisiete minutos después, las puertas del salón volvieron a abrirse.

Entraron Víctor Herrera, secretario del consejo, la directora jurídica y dos miembros independientes.

Las risas desaparecieron.

Alejandro dejó la copa.

—¿Qué hacen aquí?

Víctor colocó una carpeta sobre la mesa.

—Ejecutar una resolución aprobada esta tarde.

—Yo soy el director general.

—Hasta hace treinta minutos.

Teresa se levantó indignada.

—¡Mi hijo levantó esta empresa!

Víctor la miró.

—Grupo Altavista existía mucho antes de que su hijo ocupara la dirección.

Entonces Alejandro me vio regresar al salón.

—¿Qué hiciste?

Me detuve lejos de él.

Después de lo ocurrido, seguridad permanecía cerca.

—Nada que no estuviera preparado desde antes.

La verdad era sencilla.

Grupo Altavista había sido fundado por mi abuelo.

Tras la muerte de mi padre, mis acciones quedaron administradas durante años mediante una estructura patrimonial mientras yo permanecía fuera de la gestión cotidiana.

Alejandro sabía que mi familia había invertido antiguamente en la empresa.

Lo que nunca se molestó en averiguar era cuánto conservaba.