posee poderes especiales para revelar por sí solo el estado de tu salud.
Tener mucho, poco o ningún vello puede ser completamente normal.
Sin embargo, la disminución del crecimiento o pérdida del vello en piernas, pies y dedos sí se encuentra entre las posibles manifestaciones de la enfermedad arterial periférica, particularmente cuando aparece junto con otros síntomas de circulación reducida.
Por eso, más que cuentes pelos tienes en los dedos, presta atención a los cambios.
Si antes crecían y dejaron de hacerlo, y además notas pies fríos, cambios de color, uñas que crecen lentamente, dolor al caminar o heridas que no cicatrizan, vale la pena mencionarlo durante una consulta médica.
Especialmente si tienes diabetes, fumas o has fumado, hipertensión o colesterol elevado.
La enseñanza más importante no es tener miedo cada vez que miramos nuestros pies.
Es aprender a observarlos.
Porque algunas señales que parecen puramente estéticas pueden convertirse en