la mesa de nuestracocina.
—Cuando regresé, descubrí que tu madre conocía el código de desbloqueo. Una noche la vi con tu móvil en la mano.
Recordé entonces algo que llevaba años enterrado en mi memoria.
Durante aquella época, mi madre solía decirme que Savannah estaba distante.
Que quizá nuestro matrimonio no funcionaba.
Que debía empezar a proteger mis bienes.
Incluso llegó a insinuar que Savannah se había casado conmigo por dinero.
Y yo había escuchado.
No siempre le había creído, pero había permitido que plantara aquellas dudas.
—¿Por eso empezaste a guardar pruebas?
Savannah asintió.
—Después de Madrid comenzó todo.
Primero fueron comentarios cuando tú no estabas.
Después escondía mis cosas y decía que yo estaba perdiendo la memoria.
Cambiaba objetos de sitio.
Tiraba comida que yo preparaba y después te decía que nunca cocinaba.
Me despertaba de madrugada golpeando mi puerta y al día siguiente aseguraba que lo