La promesa silenciosa que la hermana Esperanza ya no podía recordar
PARTE 2
La madre Caridad sostuvo la tira de cinta médica debajo de la lámpara de escritorio y la giró cuidadosamente entre sus dedos.
No tenía nada de extraordinario. No medía más que la primera falange de su pulgar, con un borde doblado como si lo hubieran arrancado apresuradamente de la piel de alguien. Sin embargo, el leve aroma medicinal le trajo a la memoria un recuerdo que no lograba ubicar de inmediato: una habitación blanca, una bandeja de metal, la doctora Paloma hablando con voz tranquila mientras la lluvia golpeaba las ventanas de la enfermería.
La madre Caridad colocó la cinta sobre un pañuelo limpio y cogió el teléfono.
Hizo una pausa antes de coger el auricular.
Durante tres años, había intentado proteger a la hermana Esperanza de los chismes. Había respondido a cada pregunta del obispo con palabras cuidadosamente elegidas. Había asegurado a las demás hermanas que la caridad a veces requiere paciencia antes que comprensión. Había organizado los bautizos discretamente, inscrito a los niños por los cauces legales y se había asegurado de que los pequeños Tomás y Miguel crecieran en un ambiente de cariño y no de sospecha.
Pero debajo de todas esas decisiones prácticas se escondía una verdad que apenas se había admitido a sí misma.
Ella tenía miedo
No es de Esperanza
Ni siquiera de escándalo.
Temía que alguien en quien confiaba le hubiera estado ocultando algo dentro de los mismos muros que había dedicado su vida a proteger.
Marcó el número de la doctora Paloma.
El médico contestó después del cuarto timbrazo.
“Habla Paloma.”
“Es la Madre Caridad.”
Siguió un breve silencio.
—Madre —dijo la doctora, con un tono de voz cálido y profesional—. ¿Alguna de las hermanas se encuentra mal?
Necesito que vengas al convento.
“Por supuesto. ¿Qué ha pasado?”
La madre Caridad miró hacia la puerta abierta.
En el pasillo, podía oír pasos suaves, el tintineo de las tazas que venían de la cocina y a la hermana Esperanza cantando en voz baja a uno de los niños.
“Ella cree que está embarazada de nuevo.”