—Yo… modifiqué el informe.
Valeria quedó inmóvil.
—¿Qué?
—Tus estudios mostraron un problema tratable. Nunca significaron esterilidad definitiva.
— ¿Quién le pidió cambiarlo?
El médico cerró los ojos.
—Teresa Cárdenas.
Valeria sintió humo.
Teresa había pagado para convertir un problema médico solucionable en una sentencia. Quería sacar a Valeria de la vida de Mauricio para acercarlo a Renata ya la poderosa familia de ella.
Cuando Valeria se enfrentó a Mauricio en su oficina, él no pudo mirarla a los ojos.
—¿Lo sabías?
—No desde el principio.
Aquella respuesta fue suficiente.
Mauricio había descubierto la mentira después… y decidió callar porque el matrimonio con Renata impulsaba su carrera.
Valeria salió del edificio temblando.
Alejandro la esperaba afuera.
Había escuchado parte de la discusión.
Horas después, dentro del automóvil, Valeria se puso el ultrasonido en sus manos.
—Estoy embarazada.