la reparación y el crecimiento muscular.
Además, la actividad física regular ayuda a reducir el exceso de grasa corporal, algo esencial, ya que demasiada grasa puede aumentar los niveles de estrógeno y neutralizar los efectos de la testosterona. Al practicar musculación, ayudas a mantener niveles óptimos de testosterona.
El ejercicio también libera endorfinas, conocidas como las hormonas de la felicidad, mejorando el estado de ánimo y reduciendo el estrés. Esto conduce a una mejor autoestima y a una actitud más positiva. Por lo tanto, la actividad física es beneficiosa para la salud física, mental y hormonal.
Además, el cuerpo puede comenzar a convertir el exceso de testosterona proveniente de los esteroides en estrógeno, una hormona generalmente asociada con las mujeres. A largo plazo, el consumo de esteroides puede alterar considerablemente tu equilibrio hormonal. Por ello, se recomienda centrarse en un programa de entrenamiento sólido, una alimentación equilibrada y un descanso