Después colocó una carpeta sobre la mesa.
Fotografía y arte digital
—Hace tres meses, noté que estaba desapareciendo dinero de las cuentas de la empresa.
Mark palideció.
—Al principio pensamos que se trataba de un error contable —continuó el señor Wilson—. Pero luego descubrimos que alguien dentro de la empresa estaba creando contratos falsos.
Yo todavía no entendía qué tenía que ver todo aquello conmigo.
Economía
Se volvió hacia mí.
—Hace dos semanas, me enviaste por accidente un informe que contenía tres cifras que nadie más había notado.
Lo recordaba.
Economía
Parecía una simple hoja de cálculo de Excel.
—Esas tres cifras nos llevaron a iniciar una investigación interna —dijo—. Y ayer necesitábamos una última prueba.
Economía
—¿Por eso me despidió?
—Sí.
La habitación quedó en silencio.
Abrió la carpeta.
—Si la persona que estaba robando el dinero creía que Emily ya no trabajaba aquí y, además, creía que ella tenía algún tipo de relación personal conmigo, podía entrar en pánico y pensar que yo le había contado algo. Queríamos ver quién sería la primera persona en intentar borrar información del sistema o hacer desaparecer documentos.
Recursos lingüísticos
Mi corazón latía con fuerza.
—¿Y la foto?
El señor Wilson sonrió ligeramente.
—Era un señuelo.
En ese momento, el abogado de la empresa giró un portátil hacia mí.
Construcción y mantenimiento
A las 2:17 de la madrugada, alguien había iniciado sesión en el sistema de la empresa e intentado eliminar cientos de archivos.
Cuando vi el nombre de usuario, me quedé helada.
Karen Matthews.
La misma Karen que se había burlado de mí aquella mañana.
Fotografía y arte digital
Servicios de oficina
Pero eso todavía no era todo.
El señor Wilson colocó otro documento delante de mí.
—Emily, en realidad ayer no te despedimos.
—¿Qué?